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Hoy treinta y uno

Hoy treinta y uno


¿Qué camino no conduce a algún final?
¿Sobre uno mismo...
cuántas vueltas no se habrán dado?
   
Cabalgando sobre el tiempo
los lomos de la audacia se encabritan
y saltan los plomos del abismo...
Todo está más cerca
cuanto más te alejas.
   
La ilusión trepa por el dorso
de un lobo que acorta escarlata
la actualidad de los embustes
perturbando el aroma del presente
en un sueño sin final,
en un principio sin meta ni evasiva.
   
Me interroga una esperanza
que no tiene respuesta
y mis dientes
que sujetaban mi mortalidad
la dejan escapar con una baliza
de caminos y revueltas
jamás
desentrañados por nadie.
   
El cielo no se sujeta con un silencio
ni con una palabra se negocia
el éxodo del sol,
porque unos planetas no se quejen
el azar no puede comprometer
la atracción de las gaviotas
en su ansia de libertad,
ni enredarse
una balada de amor
perdida
entre los atardeceres del otoño
al abrigo
de una mesa camilla.
   
La alegría me envuelve
en sedas espaciosas y aromáticas
mientras mi cabeza se inclina en vueltas
aparentando descifrar del laberinto
su nacimiento.
   
Final del día...
sombras se ciernen sobre la ventana
que la luz refleja
mis palabras en la pantalla encabritada,
¿te acuerdas de mí?
 
Desaparecen las teclas...

© José Luis

31/10/2019 21:27. Autor: José Luis García FreeWolf #. Estelas Hay 2 comentarios.

Mi existencia

Mi existencia


La hora del dolor
sobreviene
en el parto del nacimiento
y en la hora de la muerte.
   
La vida
como camino que nos conduce
esconde la plenitud
en las curvas y rasantes,
a veces nos deja regocijarnos con ella
pero otras, nos enfrenta al abismo.
   
Recordamos nuestra infancia
en la lejanía
participando del tiempo presente
por eso pareciera que perdurara
y quizá nos aferremos a su inocencia
al ser un periodo de exploración
y abandono de responsabilidades.
   
Quizá la fuerza de mis recuerdos
se encuentren en la adolescencia
donde se empoderan las emociones
y el corazón y la razón
como fuerzas se contraponen,
crecen sentimientos y amistades.
   
La juventud fueron estudios
y empresas de compromiso,
labriega fronteriza de futuro,
paño entretejido de ilusiones
y realidades inmediatas.
   
Sin darse uno mucha cuenta
nos encontramos en la madurez,
sesgos de tiempo e imperfecciones,
si no eres el constructor de tu mundo
será el universo el que te derruya
y aboque contra los arrecifes
que son la monotonía y la desidia.
   
La existencia representa la vida
entre paños de ansiedades y recogimiento,
de enigmas y certezas,
de amores y temores,
entre lazos ataviados de belleza
y desvaríos atolondradamente impulsivos.
Existir es experiencia
nacer todos los días
y, por las noches, recogerse.
   
Algunos días dolorosos por acontecimientos
pueden ser tornados en rayos de luz,
otros momentos son tan límpidos y brillantes
que la oscuridad será solo una alejada nube negra.
Nuestras elecciones son importantes,
definen lo que hemos de vivir
sea pretendido o sorteado.
   
No me cabe duda del riesgo de la existencia,
del valor productivo de nuestras acciones
o del pavor frente las gestiones omitidas.
Con el dilatado paso de los años
sabes que está acortado el futuro,
las dudas y recelos se extienden
y el único procedimiento que me queda
es seguir adelante mejorando mi presente.
   
© José Luis

30/08/2019 20:15. Autor: José Luis García FreeWolf #. Dentelladas No hay comentarios. Comentar.


Líneas

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Cielo entreverado azul
blancuzco en nubes desintegradas
con cables unidos a la tierra
heredad sujeta en los pies
y ojos que se afirman
en un avistar oblicuo.
   
La energía se mueve
pero al igual que la bravura
está ceñida a la línea
que continuidad imprime
fuera
donde son los límites
purpúreas pretensiones.
   
No hay pájaros
donde el sol la mañana alegra
porque hay días
cuando la tarde se ciñe gris y opaca
cuando la abertura del cielo es inerte
que negras alas visten
las energizadas rayas.
   
Me gustan las líneas blancas
que dejan en el azur del limbo
otras alas de viajeros
que dejan abajo su mirada,
yo una vez fui uno de esos
que temblaba
cuando la líneas rojas de unos labios
me besaban.
   
© José Luis

31/01/2019 22:18. Autor: José Luis García FreeWolf #. Cubil Bucólico No hay comentarios. Comentar.

Copa y nuez

Copa y nuez

  

Tiempo (copa):
- No, no volveré.
Mente (nuez):
- Sí, y siempre que yo quiera.
Tiempo:
- Puede que no sepas quién fuiste, y no necesites que regrese.
Mente:
- Entonces, aunque eso sea, seguro que desearé que vuelvas.
Tiempo:
- Tú no necesitas del tiempo.
Mente:
- Es verdad, pero  no es para mí, para quien quiero que vuelvas.
Tiempo:
- No puedo entretenerme.
Mente:
- Ni yo dejar que te marches.

No es el tiempo ni la mente quien importa, soy yo, que no sé quién soy.
O quizá sí.
La mente no puede desligarse del cuerpo
pero el cuerpo se ha desligado del tiempo
en una frenética carrera
y según avanzo
y me alejo del tiempo
más me acerco.
El tiempo marca la vida desde que nacemos
el tiempo avanza por nosotros
y cuando nos quedamos atrás
no entendemos qué nos pasa;
y cuando nos adelantamos
nos perdemos.
Ir al compás del tiempo es vivir
y cuando has vivido quieres retener
y cuando retienes se acerca el miedo y la incertidumbre
y vienen las dudas
y en tela de juicio desembocas.
Ir al compás del tiempo
es ir haciendo de la vida un sendero
y sabes que lo que ves es único
y sigues
sin aferrarte, aunque a veces dejes la mirada atrás,
y aun con dudas
sigues
porque no deseas que se escape el tiempo,
mas el espejo no miente
y lo que ves es lo que queda
o lo que no queda.

Yo:
- Tiempo, no corras.
Tiempo:
- Ya sabes que no corro, es mi manera de andar.
Yo:
- Tiempo no andes así, párate un poco y déjame que descanse.
Tiempo:
- No depende de mí.
Yo:
- No sé si reírme o asustarme
(pero mientras deja que no olvide…).

 

© José Luis

31/12/2018 19:06. Autor: José Luis García FreeWolf #. Noctívagos No hay comentarios. Comentar.

El mirar

Mirador

  
Mirar a lo lejos,
perder la mirada,
ausentarse,
dejar de ser,
ensimismarse.
   
Con el pasar de los años
el silencio se ha ido argumentando,
dejando tras de sí
aquello que siempre ha sido
y que, a veces, olvidamos:
somos el momento...
que se alimenta de eternidad.
   
Por eso
miramos a lo lejos,
perdemos la mirada,
nos ausentamos,
dejamos de ser
cuando nos encontramos
y se nos hace consciencia.
   
Con el pasar de los años
acallo la calma
y me argumento
y quisiera creerme infinito
y no dejar lo que tengo.
   
© José Luis

01/11/2018 22:15. Autor: José Luis García FreeWolf #. Estelas No hay comentarios. Comentar.


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