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La vendimia

20071019020514-vendimia.jpgDe una parra aguardan las uvas
la mano que las sazone y proteja
de la pérdida inmanente del tiempo,
del usufructo placentero de la nada.
          
El sol ha tejido la tierra en surcos
cruzados con la hondonada del horizonte
y las nubes olvidaron en la tela sombras
de racimos sazonados en los brazos del ocaso.
           
¿Quién no ha libado del néctar
fermentado en la copa del destino?
    
Paladeamos sinuosa la verdad
entre las acedas hojas del otoño
como una cita raída en la comisura
palpitante del silencio.
       
Quedan regustos que inventar
en las exequias del crepúsculo
donde iniciáticas las gradaciones
toronja, grana, violácea…
nos enclavan en la mirilla del mundo.
             
Una jornada más
las manos acariciaron las pulpas
libidinosas de la inconsciencia
mientras bañaba un eje de luz
otoñal el equinoccio de Libra…
             
©  José Luis

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Autor: Chus

El destino se aferra a nuestra vida, lo bebemos hasta cuando no lo deseamos, buscamos en los frutos de la madre tierra consuelos para nuestras desdichas y néctares sublimes que agraden nuestros paladares, a veces, incluso buscando el beneficio del olvido...
¡Ay! Bendito otoño de atarederes cálidos y fuego en el poniente, ¿Por qué me haces llorar?
silencio Chus

Fecha: 19/10/2007 19:56.


Autor: buho

En cada otoño suenan las hojas
depositando su esencia en el suelo
en el que crecerá la savia contenida
que el próximo año cederá con el viento y el hielo.
Suenan la uva en racimos caída
exorbitadas pepitas en su halagüeño jugo,
semillas entre carne bien hallada
que deleitarán tu boca en dulce sabor.
Cada otoño, cada año...
Traerán las uvas delicia y frescor.
Besitos

Fecha: 19/10/2007 20:53.


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