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Rastro de FreeWolf

Pupilas

ventana a la naturaleza

ventana a la naturaleza

Una ventana abierta a la naturaleza...

no es casa, es un escape de aire,

el interior funciona de hogar del fuego

de brasa y comida en compañía.

 

Sierra de Francia

esplendor verde y natural...

robles, castaños, art land

y paseos emboscados.

Puerta protegida

Puerta protegida

Desde arriba

la seguridad de la entrada

el dragón la vigila...

quizá a nadie asuste

quizá a los extraños no persiga

quizá solo les arrebate

el futuro

y lo añada a la conciencia universal

donde todos estamos

entrelazados.

Puerta protegida

Puerta protegida

Desde arriba
la seguridad de la entrada
el dragón la vigila...
quizá a nadie asuste
quizá a los extraños no persiga
quizá solo les arrebate
el futuro
y lo añada a la conciencia universal
donde todos estamos
entrelazados.

Si alguien trae escarola...

Si alguien trae escarola...

... yo aporto la granada.

Deseando...

Deseando...

Deseando que llegue

el esplendor

del otoño

Gotitas

Gotitas

Me encantan

las mañanas fresquitas

con su rosada matinal

formando pequeños cosmos

en las plantas,

en una delicada composición

de esféricas lágrimas

o resbaladizas chispas.

Recuerdos del Pico Urbión

Recuerdos del Pico Urbión

Sentado en la cima

posando para un futuro

me veo sonriendo

con la recompensa del esfuerzo

a mi alrededor quietud y tranquilidad

la vista llega muy lejos

tan lejos como diez años

me separan de mí mismo

saudade...

Mirando al mar, soñé...

Mirando al mar, soñé...

Parece un juego de colores.
 

Y ciertamente lo es.
 

Simplemente es la visión de la playa por la mañana.
 

Intenso azul del cielo.
 

Verdemar el agua del Mediterráneo.
 

Me resulta relajante.

La unión fehaciente de la fuerza

La unión fehaciente de la fuerza

Zarzamora con fruto mutante

Zarzamora con fruto mutante

Flor sin planchar

Flor sin planchar

Primavera tras la lluvia

resplandecen abiertas las flores

con los pétalos alborotados

lucen sin la tersura almidonada

mostrando impúdicamente

su corazón vital.

 

Me acerco con la cámara

suavemente se inmuta

impulsada por el soplo de aire

espero, el movimiento recogido

sería en imagen vacilante en segundos,

y cuando noto su sonrisa, la atrapo.

 

A veces la belleza fracasa en una imagen

y no basta con el frágil recuerdo,

aunque puede que la esencia sea el olvido,

al final me llevo el premio.

 

¿Cuánto viviría esa flor?

Conmigo lleva once años.

 

José Luis

Fortaleza en su dignidad

Fortaleza en su dignidad

La fortaleza del árbol en su madurez contrasta con su incipiente inicio oculto bajo tierra.

Sorprende su magnitud en la sombra, en el mecer del viento ululando gratos sonidos, en el abrazo cálido y reconfortante.

Al igual que las personas, en su madurez, soporta las inclemencias que le son innatas y, a veces, toma extrañas formas en su dignidad.

Podemos dejar a la imaginación lo que su contemplación nos produce (y hasta sentirlo como propio).

José Luis

Detalles en pequeño

Detalles en pequeño

La naturaleza

en su esencia

me permite admirar

el valor y belleza

de las cosas pequeñas.

Murales con sentimiento

Murales con sentimiento

Siempre admiro los murales urbanos en la inmensidad de un edificio.

Me atrae la perspectiva, la grandiosidad en su concisión y medida, el contraste de colores, la firmeza del trazo...

Es impresionante reflejar la dureza de un oficio en los rostros, los elementos que lo mantienen y le dan su importancia.

Pasear la vista entre sus líneas, sus aspectos cromáticos, la realidad que representa junto con el significado que adquiere con nuestra interpretación... todo un lujo a nuestro alcance.

Flor de violáceos pétalos

Flor de violáceos pétalos



Sí, no, sí, no...

me susurran tus violáceos pétalos

mientras en el suelo fijo la mirada 

temeroso de mis dubitativos pasos.

La belleza en todas partes

me recuerdan el positivo valor de la vida

y la necesidad de felicidad

que recorren con el transitar de los días.

La primavera es tiempo de alegría

y exuberancia de olores y colores 

que la naturaleza nos regala,

qué bello es vivir... 
   
 
© José Luis

La vaca que me mira

La vaca que me mira

Tranquila

en su prado

pasa la mañana

la vaca.

 

Me mira

porque a su lado paso

un pequeño extraño

que no es su amo.

 

Me fijo en su pelaje

hirsuto

brillante y como recién peinado.

 

La oigo decir muuuumaummmmummm

que el traductor me dijo...

voy cada semana a la peluquería.

Valle de Otal

Valle de Otal

Los verdes prados, 
las montañas nevadas, 
el canto de los pájaros, 
el murmullo del agua… 
todos esos caminos que nos allí nos llevan 
me dejan un poso de serenidad, 
de merecido esfuerzo, 
de lograda meta... 
recordarlos de vez en cuando 
es como bálsamo anhelado.

 © José Luis

Eclosión de colores

Eclosión de colores

 

Circulando con el coche
en un semáforo
coincidiendo con un autobús
una joven atrapó mi visión,
enganchada a sus auriculares
yo quise figurarme
en qué pensaría ella…
¿su cuerpo al compás de la música 
inmóvil en el asiento
se sacudiría en el ritmo
de unas notas trepidantes?
¿estarían en su pensamiento
los preparativos de una fiesta,
el revoltoso paseo con las amigas,
el beso ardientemente deseado...?
   
Hay que ponerse en marcha,
el acelerador baja y suben las revoluciones
es mi mente
la que ahora eclosiona
en sus propios pensamientos.
   
Me gusta regresar a esos momentos
que han me aportado sentir la vida...
   
Las huellas en el barro reverdecido,
el ajustado estar del gato en la baranda,
la humedad de los olores en las plantas,
el inquebrantable cielo azul de Salamanca,
la lejana y profunda panorámica del horizonte,
el brindis entre compañeros al final de ruta...
   
Pero si algo  me levanta siempre el ánimo
es esa explosión de ruido y colores
de las fiestas en la transformación
de la pólvora con el juego nocturno
de luces floreadas.
   
© José Luis

Domingo 8 de marzo de 2026

Domingo 8 de marzo de 2026

Hoy me ha venido a la memoria

un mural en la calle de un pueblo cacereño

en el que se resalta 

el valor de la mujer.

La naturaleza de los colores

La naturaleza de los colores


Cada domingo la naturaleza lanza su llamada
subo al coche y dejo que me lleve la carretera
lejos de casa, huyendo de la monotonía semanal,
con alegría y la mochila de ilusión cargada.
   
Las fotografías recogen parte de lo que el ojo ve
y me sirven de memoria de ese tiempo ganado
al inevitable e ineludible transcurrir de los años
y se me suceden las imágenes con vivos colores.
   
Ahora es invierno, pero aun así mi visión es irisada
de diferentes ocres con fulgurantes amarillos,
de alargados negros con radiantes verdes…
el bosque, para mí, de fiesta se ha engalanado.
   
Sabia la naturaleza gusta de dar al hombre
la insospechada y lúcida respuesta que no espera, 
la gran contradicción entre nuestra índole creadora
y la eventualidad destructiva de un momento loco.
   
Por eso salir al campo es mi agradecido tributo
a la Tierra que nos acoge y a la eternidad del espíritu.
   
© José Luis