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Rastro de FreeWolf

Pupilas

Desprevenidos

Desprevenidos Cierro los ojos,
miro el cristal opaco del pensamiento
y creo ver una casa,
una casona antigua
con gruesas vigas de madera
sujetando el lienzo de un cuadro
que mira cómo dos jóvenes
inadvertidos son fijados en la retina
circunstancial de un encuentro
mientras el mar acuna sus olas azures
de ritmos y misterios
en acrisolados tules...
                          
En la lejanía acaricia el horizonte
sesgado el surco de un barco perdido
en los naturales cantos de las sirenas
que con sus colas impulsan al silencio
desprevenido
en la contemplación
del viento...
                   
©  FreeWolf

Hoy soy

Hoy soy

Hoy soy agua,
agua que flota,
que viene de lejos,
agua que florece en la hierba
con su enérgico verdor,
agua inquieta
nebulosa de manantial,
agua espejo etéreo,
fugacidad...
de un cielo cargado y deslumbrante.
                                              
Saladas siento mis venas,
un torbellino percibo de olas
que inunda los espacios pétreos
de silencio y escarcha.
               
Avanzo entre los sueños
que devuelve firme la mañana
desde los entresijos de la noche
y la dilatación de tu mirada...
                 
© FreeWolf

Arboleda

Arboleda

El cielo azul
sujeta el viento
y echa en los árboles
el empuje de las convulsiones.
                       
Tórnanse las ramas bulliciosas
aspas errabundas.
                    
Nace del verdor
incansable el trino,
motas inquietas y pardas
se suspenden en el aire.
                           
Retoza la primavera
su
 mensualidad de abril
entre claridades y sombras.
                    
©  FreeWolf

Tigre pétreo

Tigre pétreo

Soberano por el boscaje
lindado transitaba el tigre
entre los rayos tardíos de la tarde
mientras circunspecto su rostro
de un lado a otro cabeceaba...
                          
Durante tiempo las respuestas
buscaba entre sus pensamientos
en la inmensidad de la sabana
y las noches de luna llena.
                          
El mar aparecía en sus sueños,
un mar de caracolas colmado,
una sinfonía de ecos ajustados
a los enigmas y los misterios.
                         
Encajaba en su interior los sonidos
de las voces furtivas y extraviadas
en el primer paraíso, en la selva negada
tras el discernimiento maculado y primitivo.
                        
Y quiso ser pirámide esotérica,
custodiar virtuoso el descubrimiento
en el cielo diáfano y azur del tiempo
en esfinge que se convierte en piedra.
                           
© FreeWolf

Casino

Casino

El tiempo requiere de mis recuerdos

las caras extrañadas en el transcurrir de la bruma,

las voces que traían permanentes los olvidos

de otras primaveras,

las palabras atesoradas que se esconden

entre letras manuscritas y desgastadas,

los silencios del mar a la orilla

de rumores de sombras y arboledas...

                 

Requiere 25 años de otra vida que casi no encuentro...

                       

© FreeWolf

Una vista lejana

Una vista lejana

Los quinqués,

en penumbra,

registran carmesí el aire

de la noche entre las crestas

que fraguan naturaleza y hombre

en el pliego de la memoria.

                        

Las ramas sin sus hojas se ocultan en la sombra misma del árbol

que inmortal se yergue entre recuerdos y primavera.

Altiva la torre empuja inmóvil al crepuscular firmamento

y anota con pausadas letras las invocaciones y rumores

que recoge la tarde en la barahúnda de tránsitos y calles.

                         

La ciudad se refugia en solitarias arquillas

de diáfanos luces, de rutilantes estrellas...

mientras mis ojos en el espejo recuerdan

lejana la noche de un viaje
a otra existencia.

                        

©  FreeWolf

Eras estatua

Eras estatua

Risueña tu cara
entre las manos sueña
de inagotables colores ser mariposa
mientras el cielo surcas y adornas
de arco iris y alboradas,
de crepúsculos y pasiones
adheridas a tus dúctiles alas.
                     
El tiempo en el reloj de la tarde
eterna inmoviliza la hora
en los granos que ya no resbalan
por las lágrimas de la estatua.
                       
©  FreeWolf

Paisaje

Paisaje Las líneas traman agrestes los colores de la tarde entre la hirsuta paja trillada y terrosa la piel de la arcana Era mientras amplia la vista azur descarga en el horizonte sus naturales agitaciones.
                              
El camino desbrozado en el verdemar alfombrado contrasta árido con el sedoso roce de la hierba en el leve soplo de las abstracciones. No hay huellas que acompañen las distracciones del momento y libre vaga el corazón de la sombra en las alas del letargo. Sólo unas piedras rumorosas en su eco prorrumpen las voces que huyen del olvido.
                      
Notan los pies rugosa la cúpula del silencio tras el pausado vuelo de los trinos alados en el interior del espíritu que tras las pupilas imagina perfecto el paraíso que sedujo de Eva su original encanto...
                     
Dejaré en el trayecto reminiscencias e imágenes que el inconsciente puede que entienda...
                             
©  FreeWolf

La luz entre sus sombras

La luz entre sus sombras Todas las tardes el sol deja su mirada entre los rezagados rayos que cruzan el firmamento dejando la firma dorada en un guiño que anuncia reposo y sosiego mientras las nubes acogen el aroma púrpura de un beso que se torna inmarcesible en el recuerdo.
                           
El horizonte es una línea ondulada entre los dedos que mecen tu pelo y las sombras que guardan silencio a la espera del vuelo que retorna las cigüeñas a su cúspide morada.
                                    
Y otra vez cierro los ojos y veo el inicio del universo...
                              
©  FreeWolf

Hijos y padres

Hijos y padres El reloj en su cuerda
ha perdido nuestra niñez
mientras pasar
mirábamos sus manecillas
entre las estaciones
y los silencios.
                      
Las horas en nuestra piel
plantaron las arrugas
de la risa y el llanto
al fulgor de la luna
y el embeleso del sol.
                    
Y ahora
cuando sus hojas miramos
son otras las manecillas
que tiran de las cadenas
de nuestros ojos...
                        
El ciclo
en su vida
nos brinda ser hijos...
y padres.                        
                  
©  FreeWolf

Rosas blancas

Rosas blancas

Florecen rosas blancas
en el jardín de las evocaciones
donde antes hubiera líneas,
las que componían tu nombre.
                     
Y esconden sus pétalos
la suavidad del roce
de tus labios de seda
mientras dices mi nombre.
                          
Envidiosas las sombras
fugaces entre las flores
requieren de la luna
que no acuda esta noche.
                     
Que no acuda esta noche
que no acuda
si no les trae tu mirada
alba entre las flores

©  FreeWolf

Rumores al viento

Rumores al viento Resbalan ambarinas las perlas
de nuestro secreto
que desposeen a la realidad de sus espinas
mientras resuena el eco de nuestra canción
en la antecámara del silencio
cuando danzan carmesíes dos hojas
el vals del recuerdo
y los pensamientos
ondean como cometas...
al viento.
                                                 
Las palabras
son los gratos vestigios
que el ayer renueva en cada encuentro,
y en cada flor que se abre
rumorean el sosiego
mientras las notas de un violín
arpegian mi sentimiento...
                        
Finos son los hilos
con los que se teje un beso...
en el tiempo de la soledad
donde las cavilaciones son luciérnagas
que pululan la oscuridad
irisando purpúreo el recuerdo
que vela entre las espesuras
fugaz el destino de los versos
mientras el sol afierra entre sus rayos
la torneada calidez de unos labios
que revelan tu nombre
entre rumores arcanos...
                      
© FreeWolf           

Tierra humedecida

Tierra humedecida

La mirada de la tarde

devuelve humedecida a la tierra

el almagre de los enigmas etéreos

y del grácil eco de tu aliento

entre las veladas gotas

que abandona la inquietud

en la calidez sinuosa de mis dedos.

              

El aire arrastra apacible el otoño

que no quiere del árbol

abandonar su savia

ni el suave efluvio de tu ansia,

ni la pulida sombra de mis labios

en la tersura de tu cara.

                 

El sol y sus rayos nos miran

en la hondura ciega del boscaje

y retirados en la tintineante bruma

nos perdemos en abrazos amantes…

                       

©  FreeWolf

Palabras en rama

Palabras en rama La vida,
perplejidad pura,
despliega sus tramas
entre las horas del día y el trance
mientras aclara el refinado juego de las sombras
nuestras oscilaciones con la distancia…

Y la luna que llena la amistad de la noche
nos regala entre los brazos amantes
la incertidumbre del beso
que ahuyenta la muerte...
                                
Gratas las palabras
mecen el agua
que recorre los jardines del alma
cuando el atardecer olvida nuestro nombre
en sus propias entrañas.
                                            
La distancia
perpleja se quedaría si no ignorara
que entre mis palabras
y tu ánima
ni un ápice
nos separa...
                             
©  FreeWolf

Tarde confusa

Tarde confusa La belleza de unos ojos en su mirar son la enseña que me anuncia tu presencia…
                                 
Las palabras que llegan y calan agrandan a la vida su sentido mientras fluctúa el sentimiento revestido de retruécano entre los celajes toronja y las lenguaraces nieblas del naufragio mientras turbulenta la pasión accede a plegarse y fijarse al cofre tras exonerar los sueños…
                                      
Así como el mar en su inmensidad produce la infinitud del pensamiento, las letras, fieles compañeras, en las ondulaciones de mis momentos dejan como estela la bóveda naranja de tu miramiento.
                                          
El confuso cielo de la tarde reviste furtivos aromas que hipnotizan la mirada… y hasta el ánima.
                                        
…el tiempo añora en su fugacidad a la aurora y su encuentro…                                             
                            
© FreeWolf

El puente de los sonidos

El puente de los sonidos Cristalina el agua del tránsito anega los sentidos dejando en el rostro el guiño esperado del atardecer cuando las palabras recorren el cendal del deseo mientras la mirada inmovilizada en las tonalidades de la mañana adquiere los delicados matices que el crepúsculo ha mecido en el deleite de tu imagen y escuchas la confidencia de mis palabras.
                                                                           
Transita el tiempo la caverna de los secretos y en el paraje íntimo de los sonidos encuentro reposo cuando inhalo tu aliento y la inquietud de mi espíritu se sosiega y mis sentidos en la clepsidra de la armonía de la vida proyectan la fluctuación de las imágenes.
                                                                          
Atávicas las corrientes traquetean sus aceros con los mil brazos de lo inerte cediendo a nuestro pensamiento el cauce tenue que ampara los destinos mientras nuestras estelas se cruzan en el inmemorial solaz de voces y evocaciones.
                                                                                              
© FreeWolf

Nana

Nana Al arrullo de tu nana duerme el niño
duerme el niño de azul mirada
entre el olvido y la mañana…
ya me callo y me retiro
que no quiero despertar su calma
                                     
©  FreeWolf

Trébol

Trébol

Cuatro los pétalos de trébol

en la rama del deseo,

cierra los ojos

e inhálalos al viento,

entonces uno de ellos

me hallará y encaminará

a tu encuentro.

                             

© FreeWolf

Glaucidades

Glaucidades Irresolutas rúbricas aquietan la fugacidad de la vida entre las transitorias señales que el tiempo acuña. Toda marca es una sutil y profunda línea que contiene la inesperada dualidad que transige de la realidad y los deseos la discordia. Gravitan en sus exiguas distancias el anhelo y los besos de dos familiarizados cuerpos que en él cincelaron su ofrenda. Y llegada la inexistencia a un renuevo glauco evoluciona.

                              

FreeWolf

De una copa...

De una copa...

La iridiscencia cristalina de las líneas
que ondulantes envuelven a la noche
en el consumado cendal de los ritos
ancestrales de la danza y el roce
me inclinan a apurar en cada sorbo
el paladeo rojizo de la tarde
que se esconde
por entre los vaporosos pliegues
de la inconsciencia sabedora
de que en la inexistencia
de los tiempos
toda vida se prodiga.        

                        

FreeWolf