Nochebuena
Una mesa dispuesta y el salón oscurecido
por la luces enganchadas al árbol,
palpitantes como el corazón de un niño
que vive mágicos acontecimientos.
Algunos acordes bruman la garganta
de los alientos navideños
y la noche, noche de frío y recuerdo,
es un Dios en un pajar,
una mula y un buey por dentro.
Quizá en esta época sean buenos los deseos
tan buenos como inciertos,
como ese mar bravío que se empecina
en ser crepitar de olas
sabiendo que en la orilla
será espuma y mansedumbre.
Al menos que no nos falte
yantar en la mesa,
villancicos en el ambiente,
palabras cordiales
y buena gente
con la que repartir abrazos.
FELIZ NOCHEBUENA
© José Luis
El bolígrafo está encima de la mesa
Una lágrima es un mundo acuoso
Tras la pantalla sé que tus ojos