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Rastro de FreeWolf

Pupilas

Atardecer en noviembre

Atardecer en noviembre

Me encantan los atardeceres de otoño...
    
... rojos sobre naranjas,
amarillos ardientes,
juegos de cenicientos violáceos,
grises intensos...
   
El atardecer, cuando la luz deja de ser y nace la sombra,

nos invita a la contemplación...
... y a refugiarnos en casa.
   
© José Luis

Voces de girasol

Amanecer de luna lunera


Desde la ventana observo la luna
el horizonte pleno de intenso bruñido
de un punto anacrónico y rotundo,
la mente despierta al día purpúreo
los pájaros dejaron abandonado el árbol
la oscuridad no atenúa la soledad sufrida
es la noche provocación hipnotizada.
   
Agranda el día los espacios
los colores rejuvenecen e inundan
la palidez grana de los tejados,
el frío toma las calles y reivindica
la calidez interna del invierno
en la lumbre de unos troncos
rojizos, los túmulos se expanden.
   
¿Acaso no te he visto intrusa
leyendo las tinieblas de mis sueños?
¿No eras tú esa implacable sombra
en la arboleda toronja de mis fuegos?
¿No traes en tu vuelo, noche negra,
la inmortal leyenda de la ausencia?
   
© José Luis

Desde qué otro lado

Otoño e higos

Flor y tiempo

Rosas y espinas

Charla de amigos

Florecillas silvestres

  
Silvestres las florecillas
de color entre las notas del suelo,
alargados péndulos sin retorno de un horizonte
sin pensamientos ni cabelleras,
ojosos aromas roedores toronja de sombras...
   
Exuberante la alfombra de los yacientes
vibra, las oscilaciones del viento es el crepitar,
la plenitud del día se vela brumosa en los cantos
de las huidizos alondras en el caos flotante.
   
Las palabras también huyen, gráciles, de la memoria
ocultan su rostro en el anverso fugaz de las páginas,
cuánto anhelan mis manos retener entre los trazos
la brevedad de las horas, el olor inusitado de las arrugas
arrimadas a mi piel sin el refrendo de los recuerdos,
pareciera que la vida se adormilara…
¿llegaré a saber que quizá no sea un sueño?.
   
© José Luis

Sierra de Béjar

 

La Sierra de Béjar al fondo,
su reflejo en el agua,
el sol festejando este día,
caminar entre los senderos
de infinitud y paz...
una maravilla.
   
© José Luis

Regalo son rosas

Feliz Nochevieja

y Próspero Año 2014

feliz navidad 2013

Días entrañables, familiares, de descanso... días de revisión y anécdota... días de compartir...

Os dejo estas fotos, para cuando tengáis un rato, largo... acabo de verlas otra vez... a mí sí me gustan...

Feliz Navidad 2013

El sabor de las olivas

  
La realidad deshojaré en sus brotes
haré de la imprudencia un remedio,
a la irracionalidad daré su medicina
y al vacío saltaré de la inocencia.
   
Una rama, algunas las ramas, son ramas
de satisfacción particular del momento,
exquisitos frutos en sus albergados zarcillos
carne que se saja en la enrojecida penumbra.
   
Quizá mis dedos también sangren
multitud son las heridas que arrastro del tiempo,
olivas recién preñadas de amargor e invierno
guantes convenidos a mi intemporalidad inquieta.
   
El sabor cáustico de las olivas nacientes
reverbera en el paladar abandonado al viento
de la alborada surgirá ese natural verdor
que me hace soñar inequívoca la primavera.
   
© José Luis

La mirada de la calabaza

Pies precipicio

Me miro los pies y veo...
el precipicio que esconden.
                  
© José Luis

Atardecer desde Fisterra


Sesga el sol la cúspide del cielo
toronjas los aromas de la tarde
deslizan las inhóspitas rocas,
roces de sus areniscas en mis piernas,
bajo el sabor anticipado de la noche.
   
Se acentúa la negrura de las nubes
unos ojos esclarecen la mirada
desde el finito convenido de la tierra
que en lenguas de agua lamen
inamovible el promontorio.
   
© José Luis

Flores a ti traigo (2)

Entre dos momentos,
dos dualidades,
dos submundos en el mundo,
la felicidad o la tentación
de lo posible
de lo imposible...
inevitable.
   
© José Luis

Flores a ti traigo (1)

Manto ambiental

Extendidas las alas


Aleteadas lanzan las lamparillas al viento
se hace el camino limaduras de mariposa
mis ojos acuden a la llamada de sus vuelos
entre las zarzas que son lagrimosas moras.
   
Desvela la mañana parte de los secretos
envueltos en hilo de mandolina y Ariadna,
algunas hojas caen rendidas a los cantos
del otoño, un suspiro envuelve la alborada.
   
Tenaz la montaña entretiene mis manos
con flores, ramajes, vallas e instantes
acopio de belleza natural de los parajes
más allá de los paraísos y los ensueños.
   
Extendidas las alas simulan los ángeles
ser entretenidas mariposas, ay, el cielo,
perdido el edén entre las causas humanas
gritan mudos las plegarias al horizonte.
   
Imperceptibles me acompañan los cosquilleos
alcanzan rumorosas mis oídos las no palabras
quizá permita que se inclinen mis rodillas
ciertamente, ingenuamente… para dar gracias.
   
© José Luis