Emanaciones
De la tierra el agua mana en surtidores de sangre y fuegocomo un mar bravío que irrumpe gimiendo en la costa
los partos metamórficos de los que fueran los sueños
de un vacío que se extendió más allá de su reverberación.
Implacable la corriente irrumpe con la braveza de unas gotas
que en su subir y bajar dejan en el aire cristalina una columna
donde marmórea una alfombra espeja la gravedad rozagante
de blancos y delicados pétalos que en el invierno rezuman.
El viento me entrega la frescura recóndita de la sombra
y en mi cara resbala el silencio de unas gotas extraviadas
que en mí buscaron el refugio sacrílego de la muerte
hasta que no sea escuchado el canto afinado de un oboe granadino.
Llegaré a saciar la sed de la noche en las venas de tu frente
mientras escondes tus ojos en el quicio de alguna palabra
y tus labios no lleguen a ocultar el sonido de mi nombre
entre los susurros del manantial que de la montaña desciende.
© José Luis
Juguemos con las palabras