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Rastro de FreeWolf

Desidiosa presteza extática

Desidiosa presteza extática

Aguardan recatadas las letras
la inquietud tenue de unos labios
en el pretil del silencio.


Y vacuas las horas del antojo
no se privan de mirar poderosas la incuria
ante las pupilas bermellones del desacierto.


Forjé ensartando la ajorca
al iris entre tus dedos;
alivié de mis nubes
las gravitadas pecas del pensamiento.


Y en el eco de la tarde moría el suspiro…
y en las sombras sedientas del rumor...
mi tiempo.

 

 

FreeWolf
Po un beso

Desgránanse los días en la silvestre sazón solsticial...

Desgránanse los días en la silvestre sazón solsticial...

La noche da principio al sol de la vida

entre los ocasos de la conciencia

y las ocres viñas de la vigilia...


31 de Diciembre,

día de los que consuma ciclo,

de retorno entre calendario y vida,

de páginas nuevas

que aguardan al inexorable molinete

del viento que aprovisiona de vida

y dolor que factura muerte...

 

Con cada nuevo pensamiento brota

la semilla del cambalache;

con cada hoja del calendario,

la posibilidad de un encuentro,

de una caricia inesperada,

la embriaguez de la mortalidad...

Sabed que en cada uno de ellos

alcanzamos aquella entidad

que halla en nosotros cobijo.
 

Hoy contigo

y por ti

descorcharé mi mejor humor

para afianzar el ciclo del pasado,

que las cicatrices que con nosotros nacen

y crecen

hallen la posibilidad de una deleitable memoria

en un encaje expectante de hilos,

sentimientos y esperanzas.
 

Y en cada noche como la de hoy

un torrente salvaje de energía

sea la apasionada aura que gobierne el timón

de las auroras y crepúsculos,

de las aletadas y huellas

que quiebran los caminos de la rutina

y nos impulse a nuevos rumbos y prestezas...


FreeWolf


PD: Desbórdese felicidad

en cada uva desgranada

entre cielo de paladar

y sonrisa

En tertulia

En tertulia

Comunican las palabras,
funden las miradas,
animan las sonrisas,
y nos mecen los ritmos
y las letras
entre taza y copa,
entre ideas y baza.
Son momentos de etérea emoción,
de apacibilidad palpable ...
De permitir vagar a los pensamientos
entre la bruma de la sala y su propia libertad.
Esa ligera inconsciencia,
ese sentirse uno,
unido...

FreeWolf

Lugar de dudas.

Lugar de dudas.

La mirada del recuerdo era la única melodía fluctuante
entre las fronteras de la nada y el olvido.
Entre las pupilas rasgadas y los oscuros rincones,
los ígneos secretos del templo exploran mis yemas
y entre tanto en nuestro jardín,
escondidas,
las amapolas ciñen cadenciosas rúbeas sedas.
¿No sientes sus risas exuberantes subiendo la vereda?
Vienen y van entre el rubor de tus labios
y mi duda.

FreeWolf

El arroyo.

El arroyo.

Manso el arroyo mana límpido
entre los tersos surcos del pensamiento
y la lívida inconsciencia
inunda las negras tinieblas de la noche
con el perfume de tus senos.

El deseo de mis labios
posa en la hierba cárdena
el rocío indeleble de los lirios del edén
donde innata su fragancia
espuma los hilos de tu ser.

Y hechizado el naciente día
con el ardor apasionado
consiente que en la perdurable estancia
aniden los brazos amantes
entre las inmaculadas alas del silencio,
las cómplices miradas
entre las irisadas pompas del ensueño
y las cuidadas caricias
entre los pliegues del sutil cendal de lo eterno.

FreeWolf

Tras la ventana...

Tras la ventana...

El tiempo
entre las manos perdidas se extingue
y suspiran macilentos los campos
tras las nubes anochecidas.

Detuvo el pitirrojo su cantar
bajo las fragantes azucenas
junto al ya ocioso sitial del jardín
ante la mirada
lánguidamente azul...

Resbalan los minutos tras el cristal
vidrioso entre las irisadas sonrisas del recuerdo
y las ásperas horas de la distancia.

FreeWolf

Purpúrea flor.

Purpúrea flor.

Recuperar quisiera
de tu sonrisa el tiempo,
y tu fibras acariciar
con los jemes de mi pensamiento,
porque apenas en una palabra
en un ensueño
retorna el sosiego,
porque entre tus enredados cabellos
juegan mis labios
al deseo,
porque las hojas caen del otoño
mientras cárdenos renacen tus pétalos...
y recostada en la hierba
me entregas silencio...

FreeWolf

La puerta que perdió su sentido

La puerta que perdió su sentido

Al silencio de la pared le colocaron una puerta para que acallara las voces de dentro, las voces de afuera. Todo cuanto quería cruzarla tenía que amortizar el impuesto del portazgo.
Y sólo así a esa lonja de madera le era permitido el crujir sus goznes.
Un día tras otro y sin desviarse un milímetro de su ruta se abría y cerraba a voluntad de un timbre o una llave. Era esclava del uso al que la habían obligado.
El destino es caprichoso.
Pasa el tiempo y con él el interés por el silencio, quien sabía de su utilidad se aleja o desaparece. Y lo que parecía ser un olvido, una pérdida del sentido se torna en un compañero, en un amigo en forma de hojas.

FreeWolf

Dualidad.

Dualidad.

Parte mía es el ser físico que se levanta conmigo y que devuelvo al lecho al final de cada jornada, que guarda las marcas del tiempo y que torna a la nada de la que fue liberado. Parte mortal, fugaz, necesariamente inestable y desplegada a los significados de la vida.
Otra parte es lo que soy, con lo que accedo a sentir, pensar, relacionarme... Es mi parte creativa, incontrolable, abierta a lo desconocido, que aparece y no tengo suficientemente claro si desaparece...
Vivo forjando camino, labrando en mí y en los que están a mi lado esas reseñas que serán mis huellas, y no sé de qué o para qué servirán.
Por ahora sé que pienso, siento y hago; que soy parte de un todo que desconozco lo que abarca; que cada día me desarrollo y me extingo; que quiero a los que tengo a mi alrededor mas me resulta difícil despojarme del yo; que me escondo y me muestro; que soy mortal y busco la inmortalidad...

FreeWolf

El ventanal

El ventanal

El tiempo ya ha olvidado cuando la ventana me transfería el olor a jazmín y estremecía mi cuerpo con el recuerdo de tus labios, de la tonalidad de tus irisaciones, la esencia de tus hechizos.
Empuja mi mirada la puerta del infinito, allá donde las turbulentas aguas, en matizadas gotas, refrescan el sudor depurado de las voces de mi alma.
En los confines del horizonte, mi esperanza duerme en otro amanecer.
¡Etéreos son los dogales que en ti me retienen!

FreeWolf

The film.

The film.

Ojos cartón piedra son las infames portillas de la ausencia,
de la soledad en muchedumbre.
Bajo la cámara hormiguean afanosas
las entrecruzadas uñas del desespero
y resbalan en los escorzos
las pitañas de las mímicas.
Mundo gira al revés.
Danzan malditas las canastas
engarzadas a la noria de las prisas.
La bruma trae irreconocible
los semblantes amigos.
Como siempre,
al final,
el decorado queda vacío...

FreeWolf

La vid y los sarmientos.

La vid y los sarmientos.

Aún resuena entre sus sienes la postrada voz del padre:
”No convirtáis la viña en era”.
Tiempos de dura jornada a ritmo de sol y botijo
confundían los pliegues del alma y del cuerpo las cicatrices
bregando aquella profecía sinuosa.
Horas de peticionarias miradas e inquietas esperas,
de largas charlas vespertinas y ligeros descansos.
De ir abonando los surcos con las salobras gotas de risas y rabias,
con la sangre escarlata de muertes y partos.
Y en algún momento,
toda la vida en las dolientes manos abiertas al vacío de la greda
invocando al cielo:
“Las pavesas que en la tierra deposito prosperarán algún día en fibroso leño
anhelando ser pulpa lagrimosa y cárdena”.

FreeWolf

La Fuente.

La Fuente.

Irisa la mañana
el halo nacido de la noche
y de los pensamientos.

El batir de sus alas
acallan las alondras
al rumor argento de nuestras miradas.

Alegres los caños
dejan surtirse a las aguas
de la frescura de la estancia
entre las perpetuos cantos del edén.

Y tras el glauco reflejo
se yergue sinuosa la columna
en la que se alojan los nombres
de las ardientes sombras.

Quién sabe si una mano,
ondulando la cristalina pátina,
dispense a los hijos de Pandora
de la gabela de las adversidades.

Resuenan
del Olimpo
los clarines.

FreeWolf

Horas tardías.

Horas tardías.

Invade mi interior una placentera sensación de ensueño e infinitud mientras me acuna Neil Diamond con su “ Lonely Looking Sky “ (banda sonora de Jonathan Livingston Seagull).

Es la hora en que se acercan los geniecillos de la sombras con sus reparadores alivios tras la ya añeja jornada.
Y me acomodo en torno a la cálida llama, desde la que chisporrotean como en festejo de niños, las centelleantes ascuas de los tiempos imperecederos.
Y observo cómo, con la pericia de una geisha, se va colmando la tacita con la tostada infusión de fascinante aroma mientras con suaves sonidos invoco la magia de un libro.
Me pienso recogido en la placidez del hogar, porque asumo en tu compañía la tenue presencia del alma amiga.
Son esos momentos entre la ensoñación y la vigilia, en los que uno se diluye largamente entre pasiones y recuerdos.
En la suavidad de la sábana deposito, junto con la calidez de unos labios, la frescura de un te quiero.

FreeWolf

Locura.

Locura.

En el ocaso de la tarde, la opacidad del aire no permitía vuelo alguno.
Sólo encontré figuras que, junto a la negrura de su alma, arrastraban en melancólicos pasos la pesadez de su savia.
Quizá ese ser alado nada pudiera reprocharles, todo lo hacían a su perfección!
Y quizá soñar sea de las pocas libertades de aquellos locos que encuentran en la existencia motivo suficiente para colmar una vida entera, exenta de los inconvenientes de una búsqueda decadente en la adoración humana.
Yo también he sentido posados en mi mirada iracundos ojos ígneos; mitad sierpes, mitad hienas. Queriendo dejar en mis iris la viruela de su saña. Y, sin palabras, sin la nada, sentir que su presencia se desintegraba...
¡Esa locura qué tendrá, que la pavura aparta!

FreeWolf

¿Retorno?

¿Retorno?

Intangible el alma
entre los desvelos de la efigie
cuando llega
llora,
cuando fallece
calla.
Sólo en la infranqueable pérdida de la mirada
avistamos el dolor de la ausencia
y la liberación de la íntima idiosincrasia.

Nuestro momento entre dos eternidades
acontece en la palestra del juego
desde la existencia
hasta la expiración,
desde las más arduas cumbres
hasta los espacios de ilusión,
desde el deseo de crecer
hasta la renuncia de ser mayor...

Como en el juego de la ruleta
una vez fuera la bola
ya no se admite
retirar la apuesta.

FreeWolf

PD: Respuesta a "Dosis de vida y muerte" de Buho

A tu respiro...

A tu respiro...

Turbulencias que agitan el ánima
tras la fascinada aura toronja del deseo
tornasolado entre los tiempos de saya
y los zapateos de helero.
Sujeta Damocles tu atadura
entre orgiásticos espasmos
de devaneos y lectura.
Buscas sonrisas sin sonidos,
sin palabras que emponzoñen
el refugio con dolor.
Y arañas el aire que detiene el tiempo,
amante innato de la excelencia y el escape,
custodiando entre las uñas lo que temes se extravíe
si no lo afierra, entre los celajes del sueño, tu coraje,
inmarcesible batidor de arcanos sentimientos.

FreeWolf

Momentos de ineludible asueto.

Momentos de ineludible asueto.

Bajo un fogoso sol transparente atravesé la península
anhelando de la glauca corriente el solaz respiro.
Aprecié de su céfiro el frescor,
de la reflexión el transcurso,
de unos libros las mañas...
Y ahora, en la evocación de ese tiempo,
vaga por mi mente el susurro de sus ecos,
el tiento de sus fulgores,
la caricia de sus aguas...
Con el retorno en mi equipaje adquieren carácter
inquietudes vigorizadas,
afinadas realidades,
infinidad de inexplorados propósitos...
Ineluctable ha sido ausentarme para ofrecer a mi vida
urdimbre de la familia en el descanso,
en el recuerdo de lo advenido ubicar el beneficio,
irradiar la simiente del futuro que quiero...

FreeWolf

Volátil.

Volátil.

Grácil crisálida
de los días fugaces
del glauco tiempo
entre los tornasolados hilos
de las parcas
he visto tu clarear
a través de los fúlgidos rayos
con ojos asombrados
ante la admirable beldad
de un ceremonial único
y eternamente inmutable.
Manas de la férrea tierra
el fruto sazonado de tus esplendores
de saladas perlas el abono
y de ledos resaltes tus sentidos.
Entre los cantos de la vereda
acaso mis pasos
anuncien recuerdos...

FreeWolf

Noche de San Juan.

Noche de San Juan.

Milenarias noches ciñen tu hermosura
entre los vehementes abanicos del anhelo
al ígneo paso tras tus perfiles
entre las chinescas siluetas del extravío
y la ausencia,
tornada la cabeza hacia Selene,
de los mortales áurea oteadora.
El rito se consuma
como se satisface el deseo del niño
al suave tacto de los torsos maternos.
Palpitante la carne
cede su brío al impulso
que expele la extática reciedumbre
entre los remolinos de polvo y vahos.
Mi vello erizado
a tu paso
proclamó tu nombre.

FreeWolf