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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2008.

Posos de la noche

20081001001013-pososnoche.jpg

Abriré mis ventanas para que entre el soplo de la noche,
para esperar en el pretil las luciérnagas que pululan
en el abismo de la inconsciencia y los irremediables miedos
en los que dejar dispersarse la materialidad de la vida
y poder fundirme en su profundidad y transparencia.
  
Mis manos bordean el vacío de los núcleos, de la nada
y las bolas de fuego como un fakir que inmutable lucha
contra lo irremediable del dolor y el sacrificio,
contra el parecer de la muerte que consume los días
allá donde la separación se aleja en un pensamiento
que no ha sido escuchado y, por tanto, que se ha extinguido.
  
Desde lo inaccesible a los ojos surgen las tinieblas,
el desconocimiento de lo cercano, donde anida la noche
y los astros que en ella clarean desde los corpúsculos
que fueron simiente del recuerdo y catapulta del olvido
de aquellos que plantaron su huella en el hueco
oscilante de las manos mientras descienden los instantes
de cada grano de arena, de cada mirada a la muerte.
  
No reconozco en el trasluz del espejo mi rostro
ni encuentro en los ojos el camino instintivo de los rayos
que me parieron a este mundo tras el fragor de los tiempos
cuando la aurora en un domingo fecundó la sierpe
originaria de la sabiduría y de lo exiguo de la existencia.
  
Las naves recogen el mar y los pejes del universo
donde se disgrega mi carne en vidriosas turbulencias.
  
© José Luis

01/10/2008 22:45. Autor: José Luis García #. Noctívagos No hay comentarios. Comentar.

Desde las incertidumbres de la vida

20081002185626-incertidumbresvida.jpg

Está mi atención muy descentrada
sin apreciar el transitar de las nubes
sin pretender dirigir la mirada al oeste
donde viene místico y cárdeno el cielo
mientras los minutos calan los poros
que arisnegros en mi piel desbocan
los susurros ofrecidos por el mar
las largas y pausadas tardes de paseo.
  
Admiro los tonos verdemar del paño
que descansa en la retina de mis ojos
tras la inconsciencia y el desatino
de los astros que ladinos se desbocan
en las profundidades de la noche
donde la luz se deshace y duerme
en el temible tragaluz de la sombra,
a los pies de una insensible Gorgona
devoradora de orbes y abandonadas almas.
  
Los haces del ocaso conspicuos se alargan
entre la multitud de incandescentes esferas
tras el velo desajustado de aquella catedral
donde los errabundos transpiran las voces
de los que hablan en sigilo y se acomodan
en las bóvedas de este templo de sospecha,
más allá de las humanas dudas y razones.
  
Tiemblan en la incertidumbre y el aire,
purpúreas hojas de la estirpe del evo,
mis manos recogidas en el rezo del alba
cuando una vez más se renueva la vida
de los sueños de la sepultura y de la noche…
  
© José Luis

02/10/2008 18:56. Autor: José Luis García #. Dentelladas No hay comentarios. Comentar.

Desborde de órdenes

20081003181338-desbordeordenes.jpg

Las palabras abren sus puertas
y entran los sentidos en tropel
para desbordar fugaz la corriente
de los sueños sutilmente atesorados
durante la noche, la curvatura de la luna
sonríe entre los vaporosos árboles
que sujetan la humanidad de la tierra
y los pensamientos recorren la llanura
desnudos entre los vientos del piélago
conscientemente virtual y camaleónico.
  
Nuevamente llegan las olas espumosas
acariciando los reversos de la noche
y los pies acalorados de la eternidad
desde la que todo parece tan natural
como el llanto desvalido de un rorro
fuera del receptáculo irreversible y materno.
  
Los sonidos vagan desordenados por el espacio
donde el caos es una fragmento irremediable
de las melodías holistas de la naturaleza
y los ecos, irrealidad tumultuosa de los ensueños,
mientras somos poseídos por la verdad oculta
en el corazón creador de las luces y las sombras.
  
Camino por la pasarela de los vocablos
impronunciables desde la impúdica boca
que besa los ribetes acordonados al albedrío
en la persistente e inextinguible pasión
del juego en el libro de la vida.
  
© José Luis

03/10/2008 18:13. Autor: José Luis García #. Estelas Hay 2 comentarios.

Vivencia

20081005005522-vivencia.jpg

Pasión en un momento, fragor,
laberintos de cuerpos abigarrados
en la penumbra, entre los aromas
del placer y los latidos desbordados,
desde la mismísima profundidad
se sucede equinoccial el éxtasis.
  
Van las hojas lentas disminuyendo
la distancia colgada de la gravedad,
racimos tostados de frágiles manos
de arrugas pasadas por el vendaval.
  
En mi piel son los años fragosas pecas,
armonizadas notas con los otoños
y las primaveras, con los crepúsculos
de miles de soles en las retinas,
de miles de hombres en la sangre
encadenada a la estirpe de los exilados
siempre en busca de su dicha, de su destino.
  
Reconozco las alas escurridizas del viento
y el roce sutilísimo de los seres celestiales
intrincados en los rubores de los pétalos
herméticos tras el discurrir de las páginas
de todo un instante, que es siempre la vida…
  
© José Luis

04/10/2008 21:57. Autor: José Luis García #. Cubil Bucólico Hay 1 comentario.

La sonrisa del árbol

20081008040018-sonrisarbol.jpg

Sorprendente la naturaleza
en la fuerza del débil,
en alcanzar los posibles imposibles,
en forjar desde lo profundo
la mirada hacia el horizonte,
hacia el camino inexplorado
con el corazón en la cumbre,
con los desvelos
mientras sale la melodía
de la boca cerrada,
de los dientes apretados
en la sonrisa cautivadora
de lo inverosímil.
  
Un árbol
esboza en unas líneas,
en unas confusiones huecas
el mensaje de lo insondable,
de los brazos que se extienden
en mitad de la noche
y los sudores,
palpando el calor que le es ajeno
pero que le calma en su compañía
como una pesadilla despierta
en mitad de la muerte,
cuando se muere un sueño
y despertarse es la vida.
  
Hay sonrisas que contagian
el cosquilleo del alma,
también hay sonrisas vacías
que hielan las entrañas.
  
© José Luis

05/10/2008 22:23. Autor: José Luis García #. Dentelladas No hay comentarios. Comentar.

La montaña y las moras

20081007151021-montanamoras.jpg

La montaña lame el tiempo
y deja que las estaciones
paseen sus colinas
como nubes vaporosas
y liben de las moras
el néctar del embebecimiento
donde reside la naturaleza
silvestre de las almas.
  
El cielo,
siempre azul de los deseos,
espeja el mar
infinito entre los versos
que proclaman las sirenas
como titilante faro
ante los escollos
que navegan la noche,
que hunden la cabeza
en la locura
donde se pierden sin rumbo
los ojos de las mariposas.
  
Una espina
sumerge la carne
en el hollar de las distancias
y ulula en el fragor de la contienda
la sangre que beben los dioses
en los vasos de la dicha
mientras brindan por sus hazañas.
  
Quema el fuego
rastrojos de la inconsciencia
en la pira de los tiempos,
cuando balbuceaba el hombre
palabras a las ascuas
residuales de su existencia.
  
Se ha despertado el gigante
demoledor de las piedras,
devorador de los sueños,
de las moras y las montañas.
  
© José Luis

06/10/2008 22:45. Autor: José Luis García #. Noctívagos No hay comentarios. Comentar.

La margarita de pie

20081008035926-margarita.jpg

Verticalidad la llamada del cielo
entre los tallos de la heredad,
tallos prolongados de escote
observador de plenilunios y lluvias
desde la contingencia de la oscuridad
donde emerge el vacío y la nada,
donde mana la creación y el universo
de la sencillez de las cosas,
de la confusión implícita
de ideas, razones y sentimientos
en el corazón mismo del hombre.
  
Deshojo las sinrazones de la muerte,
el pesar de las lágrimas en los ojos
y la ausencia lacerada en el alma
como un espíritu reciente
entre los cuerpos fríos y soterrados
en las marismas de la noche
y las estrellas mientras contemplan
el caer doliente de los pétalos
en la clepsidra de la sangre eterna
en las venas caniculares del rocío,
gotas por la faz del infinito
que resbalan desde el relumbrar
de otros ojos que me miran…
  
Nada poseo que esté fuera de mí,
acaso el marchitar de un cuerpo
que existe en la inmensidad profunda
de un sueño donde cree que vive
y mantiene la esperanza
inmortal de las margaritas
en su sí... no... de la duda.
  
© José Luis

07/10/2008 15:14. Autor: José Luis García #. Cubil Bucólico Hay 2 comentarios.

La pisada del caballo

20081008232502-pisadacaballo.jpg

Trotan los sonidos y los cascos
en un correteo sin cadenas,
sin distancias en el horizonte
sólo la inmensidad de la pradera
para recorrer
los confines de la tierra
y dejar en cada palmo
de silencio una huella,
de locura que es la vida
de los humanos más cuerdos.
  
Arcos como crines ondulan
la carrera del caballo,
el aire se vence a su paso
y vibraciones emite ajustadas
a la canción de la fuente
mientras le resbala el agua.
  
Cae que cae la noche
gota a gota en la frente
y los rayos de la luna
tejen por Penélope
el manto de la ausencia
y los recuerdos de su hombre.
  
Ya lejos está del cielo
el sol que calentara sus penas
quizá asoleando otras
u otros cantos de sirenas
en los oídos amados.
  
Veo mi rostro en el espejo
espejado del arroyo
y el papel del equino
que aguarda como yo
el paso del tiempo…
 
© José Luis

08/10/2008 23:25. Autor: José Luis García #. Estelas No hay comentarios. Comentar.

El cántaro luminoso

20081009152424-cantaroiluminoso.jpg

Nace la luz de entre las piedras
y cruza el sendero de la mañana
toronja entre los edificios de arena,
de cal y espejos, una cántara fulgura
las sombras con lunares de la estancia
que son soles luminosos, puntos singulares
asombran palpablemente nuestros ojos.
  
Vienen las sombras en formación tumultuosa
y dejan un rastro de escarcha en los campos
otoñales de la esperanza donde un mirlo
ensaya sus cantos y sueña, el despertar
está cerca, tan cerca de nuestras sienes
que late a un compás inquebrantable
con los latidos originales de la aurora,
el hombre era poco más que un quimera.
  
Miraré en el interior de tus sueños
mientras duermes
y plantaré simiente en una oquedad
de tu mente para que florezca
otro nuevo amanecer
de entre las sombras,
seré para ti luminoso en ese cántaro
que deja esparcir su amor
para que el otro resplandezca.
  
© José Luis

09/10/2008 15:24. Autor: José Luis García #. Noctívagos Hay 2 comentarios.

Enmarañamiento

20081011224420-enmaranamiento.jpg

A veces es tan difícil desligarse de la vida
como de un amartillado pensamiento
que horada la intimidad de los hechos
y contamina los labios y la sonrisa.
  
Están las incertidumbres en la cabeza
rondando el día y la noche,
pequeñas sombras que se suceden
por las nebulosas de la inconsciencia
mientras aromamos el jardín
y los pétalos de la muerte,
una corona fuertemente ceñida
que nos sujeta a la humanidad
indefectiblemente.
  
Pasan los días
y la sonrisa regresa con los labios
carmesíes del contento
porque en la vida las nubes negras
descampan o se alejan
con el viento del amigo
y la satisfacción de estar vivamente
aferrado a los minutos que se van
enmarañando a los recuerdos,
a los gozos y a los sentidos sentimientos…
  
© José Luis

10/10/2008 23:35. Autor: José Luis García #. Dentelladas Hay 2 comentarios.

Sombra ondulante

20081011221122-sombrainquieta.jpg

El río
cambia en cada recodo
el fluir de las aguas
y la tierra lo empuja
en su camino por las piedras
donde cataratas modulan
la espuma del tiempo.
  
El otoño
cede de los árboles las hojas
acunándolas en la humedad
espejada del paraíso celeste
y ondulan en su recorrido
los sueños de la mañana
en la frescura del rocío.
  
Ya los pétalos aguardan
marchitos en la ribera
las sombras del invierno
y el día se duerme
en los auxilios de la nubes
mientras cambia los segundos
en consumadas eternidades.
  
Has enjuagado tus lágrimas
en los ojos de la tarde
donde la vida en los poros
resuda los recuerdos de una niña
en el corro de los silencios
mientras caen los copos
paulatinos de la asignación
temporal de la existencia…
  
© José Luis

11/10/2008 21:44. Autor: José Luis García #. Estelas No hay comentarios. Comentar.

Pender de un árbol

20081013031115-penderarbol.jpg

Nuevamente veo el transitar de las hojas
que los árboles a sujetar no alcanzan
y caen sazonadas de pajizo y ocre
a la tierra, a los brazos maternos
de la oquedad impenetrable
donde late el corazón del viento
y las rocosas montañas.
  
Acaricio
en silencio
en el interior nervudo de los sueños
las copas primaverales
y los trinos de los pájaros
que rondan en el sur de la inocencia
las distancias del olvido
del otrora presente que subyace
en el camino glauco de la esperanza
y un gorrión me recuerda
las tardes a la sombra refrescante
del mirar del río
mientras baja las laderas de la inmolación
con los cantos de la victoria.
  
Una vela resbala su cera
por las manos de la noche
y oscila la llama entre las penumbras
como las hojas en su vaivén
incidental del otoño…
  
© José Luis

12/10/2008 22:03. Autor: José Luis García #. Cubil Bucólico Hay 6 comentarios.

El pájaro a la mesa

20081014191205-pajaromesa.jpg

Se detiene el vuelo y las alas,
la curiosidad no se disipa
y se requiere la altura suficiente
para mirar con buena perspectiva.
  
La mesa siempre está dispuesta
como un sitio nuevo para el corazón,
para el destino de los sueños,
navegantes incansables del silencio,
del espacio y de las estaciones.
  
El canto de los pájaros trae la mañana,
la algarabía en las ramas se despereza
y con la claridad del día se alegra el campo,
los edificios se iluminan y también mi sonrisa,
un plazo más de existencia.
  
Vuelo con las alas de la noche,
de la dorada luna que se acaba
y volveré a nacer cada vez que me llames
en tus sueños, en tus palabras
transgresoras de la muerte.
  
Como pájaro a la mesa
picaré de tus migajas,
de tus besos al viento
y al atardecer de la mirada
cuando el alma necesita compañía
después de una larga jornada
en la soledad de la vida…
  
© José Luis

14/10/2008 19:12. Autor: José Luis García #. Noctívagos No hay comentarios. Comentar.

Más allá de los pensamientos

20081018021446-allapensamientos.jpg

Más allá del cielo
no sé lo que existe
si es que algo existe
o alguien
o una eterna nada.
  
Más allá
sólo alcanzará el corazón,
porque no la mirada
(ni mis ojos en la distancia
ven lo visible),
la letra pequeña de la vida.
  
Veo volar los pensamientos
con las alas extendidas
con la inconsciencia de la edad
que pragmática me vigila
y no me deja bailar
al son de las mentiras,
sentadas están pues las ilusiones
al volante de la madrugada
dispuestas a raptarme
y llevarme a la libertad
de ir más allá del tiempo,
de la noche o la mirada
encadenada a la realidad.
  
Más allá rugirá el viento
con el corazón de la tarde
y los ocasos de las hojas
escritas con sangre,
hojas rojas de tus besos
en el jardín de tu madre
donde nace el arco iris
y bailan los lobos el miedo
que siente la muerte
cuando los pensamientos
se abren e iluminan
todos los horizontes.
  
Más allá de los pensamientos
estaremos tú y yo
abrazados
como dos viejecitos
que sonríen y duermen…
  
© José Luis

15/10/2008 22:51. Autor: José Luis García #. Dentelladas Hay 1 comentario.

El balancear de la mano

20081018021943-balancearmano.jpg

En el eco de tus tacones camina la tarde,
en el contoneo carmesí de tus labios
mientras tarareas las notas de una carta
que ronda como una canción tu cabeza
en la infinitud escuchada del tiempo.
  
Tus manos se balancean entre las calles
y las paredes de piedra y oro, te llaman
otras voces en el rumor del viento,
en la muchedumbre del silencio
se ha escondido el verso que no recuerdas
pero que no paras de repetir en tu memoria
como salmo de humo elevado en una iglesia.
  
Sé que en tu bolso guardas mi nombre
y mi presencia, persigue tu sombra
la brevedad de una vida en la cartera,
de unas fotos que la imagen envejecen
descompuesta del presente en un instante,
mientras la delicuescencia de tu talle
balancea entre mis manos vaporosas
el aire aturdido de la inexistencia,
de las encrucijadas y de las paradojas.
  
© José Luis

16/10/2008 23:51. Autor: José Luis García #. Noctívagos No hay comentarios. Comentar.

Las hojas del rosal

20081018021043-hojasrosal.jpg

Aterciopeladas las hojas,
suplicantes manos al cielo
estas finas yemas de la luz
donde aguardan los sueños
equinocciales de Era
entre los ecos toronjas
de un ajeno amanecer
a los problemas del hombre.
  
El aroma fresco del rocío
se acopla con mis recuerdos
en el campo de trigo verde,
al paso involuntario de las manos
entre las ondas del viento
y los caballos de la locura,
galopes de tallos y silencios
entre las espinas de la libídine
y la fogosidad de la noche.
  
Siento en mis mejillas
la suavidad de tu mirada,
el roce de tu cuerpo
imperceptible mientras descansas
como siempre a mi lado,
en la intimidad del corazón
donde se maceran los pétalos
de la rosa de un día,
o de un sueño
o de toda nuestra vida…
  
© José Luis

17/10/2008 17:39. Autor: José Luis García #. Cubil Bucólico Hay 1 comentario.

Ojo de ámbar

20081018020614-ojoambar.jpg

Sobrevuelan dragones la inconsciencia
en el sueño y en la visual extraviada
entre los arrabales de la sombra
cuando el sol deja de clarear las visiones
y ya no ilumina palmo a palmo la mirada.
  
Se oscurece la celeridad del tiempo
y la retrospectiva de la memoria
alrededor del ojo áureo de algún coche
donde se miran tus ojos y los fanales
titilantes o perpetuados del horizonte.
  
El espejo no refleja enhiestas las siluetas
que se abrazan locamente entre los labios
del atardecer y las lenguas de fuego,
sólo deja que entre sus odas transite
el ululante cantar de la turbada luna
mientras sus rayos descienden los pies
desnudos de algún niño que pide en la calle
la paz y la palabra libre nacida del viento
o de la vitalidad expelida de tu talle.
  
© José Luis

18/10/2008 02:06. Autor: José Luis García #. Pupilas Hay 1 comentario.

Amanecer irisado

20081019015724-amaneceririsado.jpg

De la noche el rugido plasma en luz
el eslabón fragmentado del horizonte
azul entre los azures de límpidas lágrimas
con escarapelas en los frunces de esa pupila
escrutadora de mirillas y recónditas palabras
sobre las amanecidas atravesadas de líneas.
  
El sueño, todavía gotea entre los muros
de la inocencia y un rumor, martillea
tras los oídos volteados de mar y lluvia
mientras salpica el aire de cúmulos
y las farolas relegan su luminosa cabeza
en los litigios volátiles de los pájaros
posados en el arco del silencio anochecido.
  
Rasga caótica las huellas del destino
mi mano en la guitarra de la alborada
con las pulimentadas notas de un violín
que entran por la lejanía de la ventana
y en mis brazos una danza se ejecuta
como un filoso y punzante estertor
que trepanara el cielo en su bóveda
dejando al descubierto la inmortalidad.
  
© José Luis

19/10/2008 01:57. Autor: José Luis García #. Pupilas No hay comentarios. Comentar.

Manantial de burbujas

20081022033118-manantialburbujas.jpg

De la montaña el agua resbala
entre los riscos milenarios
y aturdidos del tiempo
como una garganta sonora
que fuera atravesada por túneles
de voces y palabras,
de silencios cimentados
en las marismas del olvido.
  
Aturden los truenos que manan
de la boca de la noche
y que descienden lumínicos
entre las burbujas fantasmales
e inexistentes en el universo
de los milagros donde nada es
lo que parece ser sino un reflejo
de las propias ilusiones.
  
La superficie del pilón crepita
las espumas del amanecer
y aún la luna en su mirada
resplandece con el halo del rocío,
un manantial de esferas
lunáticas y errabundas.
  
© José Luis

20/10/2008 21:29. Autor: José Luis García #. Estelas No hay comentarios. Comentar.

Junto a la tierra

20081022032704-juntotierra.jpg

De los cuerpos
la sangre espesa es el rojo mar
tumultuoso del orden y el caos
que fluye por la tierra.
  
La espesura del suelo
choca contra los huesos inertes
y de ceniza, los pensamientos encerrados
derivan en ocasos de la muchedumbre
que toronjas permanecen en la hendidura,
en los agujeros que oculta el agua y el musgo
donde la oscuridad se asemeja a la nada
y al imprevisto mundo de lo misterioso.
  
Aflora un tallo entre las hojas
como otro otoño entre las lluvias y las caídas
y de un brote esponja carmesí el deseo,
la mortalidad de los momentos acaecen
entre los pasos y las huellas,
entre los latidos de un corazón desnudo
donde las caricias son recuerdos
y a la vez sensaciones de esperanza.
  
Los labios pestañean gotas de resina,
resudores de la noche en la penumbra,
en la estancia tras la que nace toda idea
desde el abandono y el silencio,
desde el rebujar de plata y rayos tenues
de una diosa fecundada en la nocturnidad
del olvido como el rapto del alma
en el combate de la muerte.
  
Junto a la tierra
el calor de la sospecha
es el pabilo espumoso de las olas
que surcan las sienes del futuro.
  
© José Luis

21/10/2008 23:41. Autor: José Luis García #. Noctívagos No hay comentarios. Comentar.

El seto de los miramientos

20081022231146-setomiramientos.jpg

¡Ah, la fugacidad de las sombras

donde los ojos reposan el recuerdo

que se turbulenta con el traspaso

de los minutos enardecidos al aire

de las incandescencias!

  

Sesenta segundos en el olvido

de otros sesenta acontecimientos,

¡tan volátiles son las luces

circunferencias de los misterios!

  

La gruta emana enhiesta la opacidad

de las mentiras ciertas,

de los tentáculos y tentaciones

de tanta oropéndola,

de tanto poder en los tétanos

mismos de la indigencia

de miramientos y miras.

  

Ha bordeado el seto la persona

o la máscara de los eventos

y donde ponía la gradación su albor

tenebrosidad su nombre muestra.

  

¡Son las sombras una parte

inseparable de las verdades,

un unívoco camino

entre dos identidades

una delante del espejo

y otra en el interior

de todo sueño…!

  

© José Luis

22/10/2008 23:28. Autor: José Luis García #. Dentelladas Hay 2 comentarios.

El paseo del gato

20081024161948-paseogato.jpg

Acaece un lánguido atardecer
entre los cabos de la incertidumbre
y el conveniente transitar de los árboles
por las copas de la fecundidad y la dicha.
  
En la lasitud de la carretera un gato
no sabe que pasea entre las líneas
del abandono y el absurdo de la vida
mientras extensamente se despereza
de boca a cola con sus siete vidas.
  
El aire estancado entre las casas
parece absorto y huidizo,
encadenado a la aquiescencia del tiempo
tras la quebradiza torre de un suspiro
y tejuelos de marfil entre los labios
que serenan la infinitud en un silencio.
  
Un coche en la lejanía desprende el eco
de la precipitación de los instantes,
de la imposibilidad de estarse quieto
entre los pensamientos que pasean
por entre los maullidos de un gato…
  
© José Luis

23/10/2008 21:52. Autor: José Luis García #. Estelas No hay comentarios. Comentar.

Pudín de montañas

20081024161257-puddingmontanas.jpg

Hoy me siento guisandero,
ardedor de masas y tierras
en las que mis manos se hundan
como otras tardes en tus cabellos.
  
Ser entre los que no son
más que grandes espectadores,
puntos de mira en las mirillas
de las puertas de la noche.
  
Ser el árbol que cobija la imperfección
de ser mortal y voluptuoso,
de ser roca impenetrable en el tiempo
y sin embargo dúctil, a las palabras al oído,
a la intimidad de las resacas con la luna
en el seno de la aurora,
cuando la sombra se deshace en rocío
y en pétalos que resbalan por la piel
algodonosa de las nubes
al rozar imperceptibles las montañas.
  
Hoy me siento fogonero
y traigo en mis venas el ardor,
y subo a las pendientes del abismo
como enardecido amante de las soledades
que rezuman de los oteros
y de las reconocidas encrucijadas
en los valles de tu cuerpo.
  
© José Luis

24/10/2008 16:12. Autor: José Luis García #. Cubil Bucólico No hay comentarios. Comentar.

Fuera borda

20081026032713-fueraborda.jpg

He desatado los espacios del tiempo
con los tupidos labios de la aurora
y una nube extravagante y burlesca.
  
Se ha escondido el viento en una caracola
y los susurros en la playa miran quietos
el surcar del olvido entre las olas,
entre los barcos sin bamboleo ni bandera
donde la quietud es inquietud, y zozobra
el deseo de profundidad y aterciopelado musgo.
  
A lo lejos intermitente repiquetea una sirena
entre los peñascos y los áureos arrecifes
canciones de amor con la cítara afilada del Olimpo
mientras la luz guiña en la espesura de la sombra
con el ojo de la desvergüenza y la locura,
experta amante en los embates ciegos.
  
Tiembla el timón, encallado en la arboleda
confundida entre las brumas y marismas,
azogado de azur y oquedades ante la ausencia
de torbellinos y manos callosas que sujeten
los rumbos a la brújula de la inconsciencia…
  
© José Luis

25/10/2008 17:29. Autor: José Luis García #. Noctívagos No hay comentarios. Comentar.

Amapolas de otoño

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Los senderos atraen las flores
las amapolas, tus sentimientos
y los pasos de las horas,
el asombro y el misterio.
  
De rojo son el paño
de los pétalos y terciopelo
el sabor de los labios
cuando te beso el cabello.
  
Amapolas de otoño
en mis pupilas afloran
cuando miro en tus ojos
el amor y el deseo
y hasta el sonrojo.
  
Candelario en la ladera
capitular del monte
donde me perdieron unos pasos
un veintiséis de Octubre.
  
© José Luis

26/10/2008 22:16. Autor: José Luis García #. Estelas Hay 2 comentarios.

Bajo las ramas

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Enramado se sustrae el cielo
de las mentes y las quimeras
del poder otoñal del abandono
sucinto de las hojas,
desde una capa que cubre
la ingravidez del suelo.
  
A la sombra de una acacia
el sueño se difumina
celeste y sugestivo,
es la mente que inventa
desde los ojos furtivos
la luminosidad acristalada
de unas gemas o la libélula
que ronda el plenilunio de Diana.
  
Desde el verdor de la espalda
hundida en la hierba
vienen a mí los recuerdos
y los pasos de la infancia,
trepan mis manos los ensambles
troncales de las ramas,
las existencias sorprendentes
fantaseadas o reales
de un niño
que en mi interior aguarda
el momento de la reunión
de todos los iguales
a través de la vida
pero en distintas edades…
  
© José Luis

27/10/2008 19:15. Autor: José Luis García #. Cubil Bucólico No hay comentarios. Comentar.

Discontinua ruptura

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Las franjas rojas del abandono
permanecen en la consciencia
como la invisibilidad de las barreras
que descomponen dos mundos
o la gradación de lo colindante.
  
Desde la heredad los tallos otean
la influencia del viento,
la posesión celeste de los astros
que desde lo arcano se alinean
con los suspiros o las ramas del tiempo
entre las abruptas playas de la prudencia.
  
Apuran los cabales en las cenizas
lo que fuera un obstáculo a la vida,
la tendencia connatural de los sueños
a ser sueño y a la vez milagro
o la posibilidad de la existencia
donde se crea la nada
y los aterciopelados pétalos
de un amanecer incandescente.
  
Inevitable como una barrera
es la muerte,
el camino hacia la duda
o hacia un espacio de almas
deshabitado
en una discontinua ruptura
de los designios celestes…
  
© José Luis

29/10/2008 23:31. Autor: José Luis García #. Dentelladas No hay comentarios. Comentar.

Ecos desde una rosa

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La luz
la luz de las estrellas
la luz de las estrellas en el río
la luz de las estrellas en el río se reflejan
son puntos vibrantes
ensimismamientos
en la oscuridad
en la hondonada
en la reflexión del agua.
  
Unos pasos
unos pasos trepidan
unos pasos trepidan en el puente
unos pasos trepidan en el puente de la noche
son huellas de silencio
impercepciones
en la retina auditiva
de mis recuerdos.
  
Detengo el discurrir de la aurora
en una sola mirada
en un anochecer de besos
entre brazos amados
y la sensación de vacío
y la sensación de extrañeza.
  
No
no volverán
no volverán los instantes
no volverán los instantes de éxtasis
no volverán los instantes de éxtasis inmortal
en la refractación del tiempo
desde la memoria cósmica del paraíso
donde el ser no era
o era la maquinaria de la certeza.
  
La maquinaria de la certeza hiede
en la profusión de la duda
y una envoltura de rosa
lame mis palabras como tu lengua olvidada
un día en los poros de mi piel oculta.
  
La luz
de unos pasos
en el puente de la aurora
no volverá
hasta que se satisfaga la duda
que quedó sujeta a las estrellas
desde el interior de mi rosa.
  
© José Luis

30/10/2008 20:29. Autor: José Luis García #. Noctívagos Hay 2 comentarios.

La invasión de los muros

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Las paredes tejen invisibilidades
en el interior de las cavernas
donde un pensamiento, un destino
forja la simetría de una idea
o de un incorruptible sueño.
  
Las cicatrices de los muros
son las líneas de la mano
donde quedan incólumes los otoños
junto con las palabras tañidas
al compás de los años.
  
Una viga nos soporta
los derrumbes invernales,
las nieves de las sombras
con los infranqueables vestigios
de toda escalada
a la duda y al silencio.
  
Llora no sólo el hombre
el nacimiento y la muerte,
también las estrellas arrojan
de sí la luz y el reflejo
de lo que fuera en su día
la grandeza de su momento…
  
© José Luis

31/10/2008 23:45. Autor: José Luis García #. Estelas No hay comentarios. Comentar.


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